viernes 28 de noviembre de 2008

shileno po

Si pensaban que por estar en Francia me iba a poner a hablar de los franceses... nooo, jaja. Bueno, quizás en un tiempo más porque es cierto que hay varios prejuicios y que con el tiempo uno empieza a darse cuenta que no era tan así como le contaban, en fin.

Este post de antropología amateur está dedicado a las distintas especies de chileno que uno se encuentra acá... porque hay varios, muchos, y no todos lo parecen porque como somos más blancos que el resto de los latinos, no se nos nota, cachai?, citanto textual un comentario que escuché de una compatriota. Alors, voilà:

El chileno combativo: es el que aprovecha al máximo que llegó a un país menos capitalista que Chile y adhiere a cuanta marcha, causa social y/o protesta exista. Es el que se compromete de fondo -aunque más frecuentemente de forma- con la causa palestina (que en Chile ni siquiera ubicaba en el mapa) y porta orgulloso la pañoleta típica o la bandera, que a estas alturas AMBOS son un accesorio de moda infaltable para cualquier joven que se jacte de ser Anti-McDo. Acá hay alcaldes comunistas y nadie hace atao' cachai?

El chileno ¿qué hago?: es aquél que acaba de llegar y no conoce mucho, por lo tanto uno lo ayuda... pero pasan las semanas, los meses y aún está tan perdido como cuando llegó. En ese momento uno empieza a pensar si en realidad está perdido o es la pura flojera -o miedo- de preguntar las cosas en francés... porque igual uno tuvo que hacer todos los trámites SOLO y aguantar la mala onda de los que no te entendieron, pero es parte del crecimiento! Tengo que tomar cuál linea y bajarme dónde? ah ya... y despues con quién hablo? con quién hablaste tú?

El chileno ¡te gané!: es aquél que habiendo llegado años, meses o incluso tres días antes que tú a París cree saberlo todo y trata de mostrártelo en cualquier momento. Son el complemento perfecto del chileno ¿qué hago? y es cierto que ayudan en varias ocasiones, pero con el tiempo cansa: creen conocer toda la ciudad y la periferia (cosa que ni los parisinos conocen bien) y te refutan o niegan las cosas que tú puedas aportar. Lo mejor es cuando logras demostrar que se equivocan... oh sí. Ah es que los parisinos son(mos) así... mira, con el tiempo te vas a dar cuenta, yo al principio estaba igual que tú.

El chileno primermundista: cité al pincipio una frase común a este grupo. Son el tipo de chilenos que, al contrario del combativo, vienen super orgullosos del gobierno, del desempeño económico de la nación y, sutilmente, de que no somos morenos. Cuando sale la oportunidad, hablan de que en nuestro país no pasan las cosas que en el resto de América Latina o incluso para criticar lo cochino que es el metro parisino (valga la aclaración, acá hay 16 líneas). No tiene mucho sentido aislarse así, porque para los demás compañeros peruanos o colombianos serás un pesado de mierda y para los franceses... seguirás siendo del sur.

No voy a hacer una clasificación para hablar del "chileno piola" y situarme en ella, porque vamos, uno no es perfecto y a veces puedo caer en alguna de las categorías que, si no lo ha notado, son exageraciones. Aunque ni tanto ah.

martes 7 de octubre de 2008

la jeunesse

Es raro esto de volver a estudiar... aunque apenas salí el en diciembre pasado de la U, a clases no iba desde el 2005 y la gente con la que empecé a relacionarme pertenecía más al ámbito profesional. Incluso en edad, era el más chico de la oficina, el que tenía menos experiencia. Mi ingreso al mundillo profesional fue bien de golpe y aunque salí bien moreteao, aprendí y aprehendí mucho, jeje.

Acá he vuelto a la dinámica de las clases: de comprarme un cuaderno francés para tomar apuntes en francés y de tener que pedirle a mis compañeras francesas que me presten sus apuntes franceses, con abreviaciones en francés para poder sacarles fotocopias francesas.
Los cuadernos son como de caligrafía, con un monton de rayitas y para las fotocopias no hay una tía que las saque; sólo una máquina que recibe tarjetas. Acá la atención humana es inexistente en casi todos los ámbitos cotidianos.


Al menos en el ámbito universitario, sorprende la cantidad de gente que sabe español, o que le interesa el tema de los idiomas, pero también son muchos los que me han dicho que, en general, los franceses sont nuls en otra lengua. Por lo que he visto, están más dispuestos a aprender alemán y luego español, que inglés. Además me han dicho que est cool saber español (usan esa palabra... plop!). Lamentablemente, la gente de la prefectura de policía, de la seguridad social y de la inscripción administrativa en la U no piensan lo mismo. Desolé.

En lo que llevo de estadía, he sido invitado a dos cremaillères, fiestas que se hacen cuando uno recién se muda a otro lugar (no tiene nada que ver con bajarse el cierre como pensaba, preocupado, mi pioresná) algo así como los tijerales del arriendo, porque acá es impensable comprarse un departamento... y para qué hablar de una casa. En todo este tiempo no he visto ninguna casa en construcción.

Las dos fiestas han sido muy distintas, una con gente de la U que inaguraba un departamento ínfimo: copete moderado y comida escasa pero mucha buena onda, hablando de los lugares en donde había estado cada uno, mucha gente que trabajaba en organizaciones sociales, etc. El otro carrete, era de los amigos del novio francés de una chica que conocimos en la residencia; todos ya trabajando y con sueldos europeos-buenos.
Ellos inaguraban un departamento que era grande incluso para el standard santiaguino: copete muy abundante, comida igual de escasa y demasiada buena onda-gritona. Al rato con mi amigui chilena nos dimos cuenta que no eran ni los ni los bebestibles ni los comestibles lo que generaba tal buena onda en el ambiente. Y al más puro estilo del león rosado afeminado de Hanna-Barbera, elegantemente huimos hacia la izquierda.


domingo 28 de septiembre de 2008

en live

Ce soir, la plus grand star arrive au Stade de France...
ADVERTENCIA: POST ROSA
Si Ud. no es amante del pop o detesta a la señora Ciccone de Ritchie, no siga leyendo.

El 20 y 21 de Septiembre fueron los conciertos de Madonna acá, en el Stade de France. La previa la llevó Bob Sinclair, del cual conocía un par de canciones. Del concierto de ella qué se puede decir, puesta en escena perfecta, aunque se le notan los años a la señora... pero el ambiente... pucha que son fomeques acá! Imagínese Vogue remezclada con 4 minutes, uno alucinando y alrededor apenas movían la patita. (Le advertí que era post rosa!)

Bueno, primero hay que decir que para este hemisferio, Madonna o cualquier grupo más o menos importante viene cada dos o tres años a mostrar disco nuevo, entonces es quizás comprensible que yo haya sido el único que estaba entusiasmado. Por ejemplo, en estos meses se vienen conciertos de Tracy Champman, Aimee Man y otros.

El Stade de France queda a las afueras de París, en Saint-Denis... lugar que me han contado no es muy bueno, pero para el caso da lo mismo porque se llega y se vuelve en RER (tren de cercanías). Más que lo lindo del estadio o el hecho de que vendan cerveza adentro o que un hot dog (especie de choripan XL) saliera 4 lukas, es la organización para este tipo de cosas lo que sorprende a un sudaca como uno.

A la salida era una cantidad enorme de gente la que tenía que tomar la misma línea de RER, pero cada uno sabía que no era el único ser en el planeta y caminaba tranquilo con la masa. Había policías, muchos, pero ningún guanaco ni lumazos ni nada. La estación, pensada para asumir esa cantidad de gente, estaba abierta y por esa vez la pasada era libre. En Santiago, recuerdo haber llegado a Ñuble o Pedrero de la Línea 5 y encontrarlas sitiadas y además las micros no salen a la calle... así como quieren que la gente no se desespere!

Por el momento es lo que puedo informar. Ojalá sigan leyendo el blog para mantener viva esta cosa... bueno si no, me da igual... seguiré posteando igual, jaja. De pasada dejo un video, una muestra para que se hagan una idea de aquella parte sublime del concierto, el resto ya lo conocerán.

Madonna - Vogue / 4 minutes

domingo 21 de septiembre de 2008

à Paris

Ya llegué, si bien, todo bien... en el aeropuerto? bien también, no ningún problema con las maletas... no, no hace frío. Acá son las 3AM, sí... no, no, sí obvio, es precioso acá... no, todavía no... ok.

Bueno, llevo cinco días en París y es una situación bien rara, porque llevo un poco más de tiempo que el turista promedio, pero aún me faltan muchas cosas por aprender. Ese tipo de cosas que ni tomando 100 cursos de francés las aprendería: cómo y con qué plan cargar el pase para el transporte, cómo se dice "colgador de ropa", qué supermercado conviene más o cuándo y dónde hay feria para comprar fruta más barata. De hecho ayer me topé con un marché, es increíble la cantidad de cosas que venden los árabes, chinos, africanos, indios o cualquier otra nacionaliad que tienen ahí un puestito.

Vamos por parte...

Es caro París? Es tan caro como Santiago o un poquito más. Comer en un restaurant es caro, pero el resto de las cosas está como a precio de Jumbo o Castaño, para tener una referencia. Obviamente cuando salgo a conocer los lugares turísticos me llevo algo para comer, porque allá sí tienen precios para extranjeros-asiáticos. Con los turistas es un tema aparte, hay gente dispuesta a ayudar y otra que no esta ni ahí, pero también hay turistas que pretenden que tú hables su idioma y uno no tiene por qué saber. Como una pareja de italianos que no dejó por un segundo su lengua para preguntarme per dove si prendere il treno y una cantidad de cosas que entendí la mitad.

La burocracia acá es igualita. He tenido que hacer mil trámites y me quedan más por hacer, con el plus de que acá dejan de atender a las 4 de la tarde; muchos comercios abren relajadamente a las 11 y cierran a las 5-6 religiosamente, al menos en mi barrio (14º) Vale aclarar que París está dividido en 20 barrios, desde el 1ero en el centro fundacional se van sucediendo como caracol hacia afuera, por lo que se hace dificil entender dónde se está parado porque puedes pasar del 1 al 4 y luego al 11 en unas diez cuadras. Obviamente no los conozco todos, pero al igual que en Santiago, no es lo mismo vivir en el 7ème o 16ème que en el 18ème o el 20ème, por lo que me han dicho.

Siguendo con el tema urbano, es una ciudad muy, pero muy densa y a primera vista no tan extensa, pero eso engaña. La periferia urbana es enorme pero no depende desesperadamente del centro como pasa en Santiago. Mi universidad está en Créteil que es como Puente Alto así por decir algo, en cuanto a distancia, con la diferencia de que fue una ciudad satélite planificada, la cual cuenta con su hospital, universidad, liceos, un parque enorme con una laguna y está servida por el metro, tren de cercanía, carretera y buses.

Son pesados los parisinos? Son hediondos? Son minos?
Bueno, esas y muchas preguntas más las responderé en otro post.
Ahora me alisto para ir al concierto de Madonna en el Stade de France.


Adios!

sábado 30 de agosto de 2008

AF401

Comment était ce Paris ? Quel nom démesuré ! Elle se le répétait à demi-voix, pour se faire plaisir ; il sonnait à ses oreilles comme un bourdon de cathédrale, il flamboyait à ses yeux jusque sur l’étiquette de ses pots de pommade.
Gustave Flaubert - Madame Bovary

Hace como dos años atrás me compré Madame Bovary en una librería de Merced. En esa época estaba empezando el curso de idioma en la U, nivel ultra-básico, así que entendía poco y nada del libro en francés. Es que la literatura de esa época es tan descriptiva con TODO que agota.

Cuando leía lo aburrida que se sentía Madame en su puebo y lo mucho que pensaba en París, en cómo sería su vida caminando por sus boulevards, leía en ella el deseo que sentimos algunos de cambiar, de conocer lugares nuevos, de hacer otras cosas.
Quizás por lo mismo acepté irme y volverme de Villarrica. OK, estamos de acuerdo que Villarrica no es París, pero se entiende el ejemplo, aunque suene como al revés, creo.


Mientras terminaba la U, y gracias a los consejos de mi profesora de francés, se me ocurrió postular a una beca de posgrado, postulación que hice casi porsiaca, porque estaba claro que la competencia para esas cosas es fuerte, por el rendimiento académico y el nivel de idioma que piden. Y para mí, hablar otro idioma es más un gusto que una herramienta. De todos modos, no dejaba de motivarme la posibilidad de que las cosas resultaran.

Ayer fue mi último día en la oficina y mis compañeros de trabajo me organizaron una despedida, o en realidad dos, un almuerzo y una salida en la noche. Me sorpendió el que todos hayan ido, hata mis jefes... los seis justos y necesarios meses que pasé en esa oficina fueron increíbles; dejando de lado mi austero sueldo, el pasar del proyecto de un aeropuerto en el sur, al de una municipalidad en el desierto o a una torre de oficinas en Las Condes fue como volver a la escuela. Hasta salí aprendiendo algo de coreano y polaco sin moverme de mi escritorio.

La despedida en la noche fue en un lugar bien bonito en la calle Román Díaz. El barrio es precioso... tiene pubs muy piolas, casas hermosas, almacenes y lo que para mí es vital: una pastelería. Entre estos locales hay una tienda donde venden libros usados, como las que había en Merced antes de que se transformaran en cafés faranduloalterativos o en tiendas de ropa $horis. Me puse a ojear y también tenían una edición de Madame Bovary en francés. Y me acordé que aún no me lo termino.

No sé si al final Madame llega a París.
Al menos yo sí.

À bientôt.

jueves 24 de julio de 2008

saving the blog

De seguro que nadie en muuucho tiempo va a leer esto. Están todos engolosinados con Facebook -me incluyo- pero aún no me resigno ante la idea de dejar esto botado. Aunque sea como terapia personal para descargar lo que me ha ido pasando.

Y chutas, es harto tiempo desde el último post, entre medio estuve de cumpleaños, dejé de estar soltero y me empecé a ir en bici a la pega. Alguien me decía, o mejor dicho toooodo el mundo lo dice, es LO cursi decirlo: las cosas pasan por algo, y la verdad, desde mi vuelta de Villarica han pasado demasiadas cosas, todas buenas:

En la pega están bastante contentos con mi desempeño, de hecho, con mis 24 años ya estoy a cargo del desarrollo de un proyecto; no es mucho en cuanto a tamaño -el edificio para la municipalidad de una oficina salitrera- pero es muy interesante como tema y lo he tenido que desarrollar partiendo de los primeros monos que hace mi jefe hasta el último tornillo que sujeta la cubierta del mueble del mesón de atención a público. He tenido que coordinar especialistas, reuniones, etc. Lejos, lo más entretenido ha sido la gente de la oficina... he vuelto al kinder, jaja.

Conocí a alguien increíble y lo bueno es que estaba tan solo como yo... pero lo mejor de todo, es que yo también le gustaba! y eso sí que es raro. Coincidimos en un montón de cosas, podemos hablar mucho de muchos temas, en inglés y en francés. Para matarla, es la única persona que conozco que se sabe rose garden de Lynn Anderson y yo soy la única persona que él conoce que se la sepa. Sorprendente.

En un mes más estaré escribiendo desde el otro lado del charco, he ahí uno de los motivos por los que quise retomar esto del blog... en ese afán snobísimo de describir las cosas cuando uno viaja, sobre todo si es a un lugar lindo. El lugar de destino y los detalles los dejaré para la próxima.

Si quedó metido con la canción (aunque no lo creo) aquí va; quizás le suene porque en los 80 un grupo llamado Kon Kan, en su canción I beg your pardon, samplea parte de rose garden, junto con meterle cuanto ruidito traía el teclado. Si tiene tanta cultura musical como mi pioresná, captará al instante.

Lynn Anderson - rose garden
OMG that hair!

martes 15 de abril de 2008

estamos trabajando para usted

Hoy cumplo un mes en mi pega nueva. Pasado un tiempo puedo decir que estoy menos chato; aunque me siguen pagando la misma mini-miseria, he podido conocer gente muy buena onda, nos hemos reído y hemos sufrido con la pega que HAY que terminar aunque sea a última hora, pero al final de todo, uno se siente bien. Más cansado que la mierda, pero bien... y se aprende bastante además.

Las clases de francés empezaron MAL... en la primera casi salgo arrancando cuando me entero que todos mis compañeritos o han vivido en Canadá, Francia u otro país francófono, o han estudiado en la Alianza Francesa, o han hecho veinte mil cursos en el Instituto y este lo toman como para no perder la práctica. La profesora es una señora que sabe mucho de muchas cosas y las sabe todas en francés. El primer día termine mareado, pensando seriamente si había tomado el curso en un nivel adecuado, pero al final, así es la única manera de aprender. Ahora llevo tres clases y se ha vuelto bien entretenido... hablo más, escribo más rápido y entiendo casi todo lo q dice la profesora.

Para no seguir dando la lata, me retiro a dormir... aun no me acostumbro del todo al horario de trabajo así que llego muerto a casa, pero antes dejaré una canción con la que me he rayado demasiado; está en francés y aunque yo tampoco entiendo mucho lo que dice, es demasiado pegajosa y el video demasiado ridículo. ADVERTENCIA: si no es amigo del pop, la odiará con toda su alma.

Yelle - à cause des garçons